Beneficios

«Si sabes lo que estas haciendo, puedes hacerlo diferente. Si sabes lo que estás haciendo puedes hacer lo que quieras».

M. Feldenkrais

Plasticidad Cerebral


M. Feldenkrais fue un pionero a la hora de demostrar con su método la plasticidad de nuestro cerebro y la interminable capacidad de aprender del ser humano. 

El movimiento es el medio privilegiado para generar nuevas conexiones neuronales, ya que el sistema nervioso se ocupa principalmente de éste. En el método Feldenkrais se utiliza el movimiento y la atención hacia uno mismo para mejorar nuestra capacidad natural de descubrir, aprender, cambiar y seguir desarrollándonos a lo largo de toda nuestra vida. 

Nuestros hábitos de movimiento, pensamientos, sentimientos y acciones son el resultado de toda nuestra experiencia. Y frecuentemente estos hábitos nos mantienen en un nivel de desarrollo muy inferior a nuestro verdadero potencial.

El método se basa en la neuroplasticidad, en la capacidad innata del cerebro para el aprendizaje y en su potencial para la maduración y el crecimiento durante toda la vida. A través de sus secuencias de movimiento se incrementa la capacidad para construir mentalmente un movimiento a partir de una instrucción verbal. Esta habilidad produce en nuestro cerebro una potente actividad, ya que en esta “arquitectura intelectual” se necesitan componentes como la dirección en el movimiento, la consecución coherente de las secuencias en las que se van a mover las partes del cuerpo y la orientación de nuestro cuerpo, entre otros. Todo este proceso fomenta el entrenamiento de la plasticidad cerebral.

«El cuerpo refleja la actitud de la mente. Para mejorar el cuerpo hay que mejorar el estado de la mente».

M. Feldenkrais

“Cuando dejas de moverte, dejas de aprender”

M. Feldenkrais

Descubriendo, a través de la propia exploración, cómo estamos diseñados para movernos, podemos mejorar infinidad de dolencias que aquejan a las personas en la sociedad actual, bien sean estas dolencias de índole físico, psicológico, neurológico o emocional, además de ayudar a las personas en la recuperación de su dignidad, entendiendo ésta como la cualidad de quien se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad y respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden.

“Cuando la corrección ocurre por sí misma, en vez de ser una respuesta obediente a alguna autoridad externa, el proceso de aprendizaje es orgánico de manera autónoma. Todo el Método Feldenkrais está orientado a estimular el sistema nervioso para que se despegue de sus hábitos automáticos y confíe en sus propios recursos para ser capaz de encontrar una organización nueva que sea más eficiente.”

Ruthy Alon

Nuevas opciones de movimiento

Al entender e identificar nuestros hábitos de movimiento, al hacer visible lo invisible, podemos aprender y adquirir nuevas alternativas en la forma de movernos y actuar, a las usadas antes de la toma de conciencia, que promuevan una mayor comodidad y bienestar.

“El movimiento es vida. La vida es un proceso. Si mejoras la calidad del proceso, mejoras la calidad de vida.”

M. Feldenkrais


El Método Feldenkrais, en lugar de enseñar la manera “correcta” de movernos y de vivir, nos proporciona “más opciones” de cómo podemos hacerlo, porque depende de cuál sea nuestra estructura y condicionamientos genéticos, en qué contexto nos encontremos y nos hayamos educado, y la acción que queremos ejecutar u objetivo a lograr, necesitaremos unas estrategias, unas forma de funcionar y de movernos diferentes.


Conciencia del esqueleto

El Método Feldenkrais nos invita a tomar conciencia de nuestro esqueleto, de sus partes y sus relaciones, ya que es el esqueleto quien lleva el peso y transmite la fuerza. Tendemos a infrautilizar el esqueleto y a exceder el trabajo de la musculatura. Este suave proceso de aprendizaje ayuda a destruir  hábitos de movimiento disfuncionales y a crear un uso más eficaz del esqueleto, lo que da lugar a un mejor funcionamiento de nosotros mismos y una sensación de la falta de esfuerzo en las acciones cotidianas: caminar, estar sentado, levantar pesos, saltar, agacharse, etc.

“Los músculos son tontos, el inteligente es el sistema nervioso”.

M. Feldenkrais