La pedagogía Feldenkrais

El método cuenta con una pedagogía propia basada en la observaciones de Feldenkrais, las investigaciones sobre el aprendizaje infantil de Piaget, los trabajos en pedagogía musical de H. Jacoby y el “Método de Desarrollo Armonioso del Hombre”. 

G.I. Gurdjiev

El mismo M. Feldenkrais dice al respecto:
“Voy a ser su último maestro. No porque yo sea el mejor maestro que ustedes puedan encontrar, sino porque de mi ustedes aprenderán como aprender. Cuando aprenden como aprender se darán cuenta que no hay maestros, sino solamente personas que aprenden y personas aprendiendo cómo facilitar el aprendizaje.”

Las clases grupales del Método Feldenkrais son guiadas a través de la voz, sin modelo a imitar. La idea es que cada persona pueda estar centrada en su propio proceso de exploración (observándose y aprendiendo de sí misma).

En un contexto de calma y profundo respeto, se busca ofrecer un espacio que invite al no juicio sobre lo “correcto” y a que no surja miedo a equivocarse. Estos dos ingredientes crean el mejor contexto para un aprendizaje exitoso y efectivo.

Antes de empezar…

¿Cómo se practica?

Hay dos modalidades: una es individual y la otra grupal. El fin es el mismo: conocer sus propias características de movimiento y aprender nuevas opciones motrices. En ambas técnicas se ponen en evidencia los hábitos posturales y se exploran nuevos esquemas neuromusculares alternativos para una mejor disponibilidad del movimiento en el cuerpo.

¿Cómo vestirse?

Ponte ropa cómoda y algo abrigada ya que al realizar movimientos lentos y relajar el Sistema Nervioso existe la posibilidad de que el tono muscular baje y tengas frío.

¿Dónde tumbarse? 

Busca una superficie que no sea ni demasiado fina (para que los huesos de tu cuerpo al apoyarse no se resientan), ni demasiado blanda, para que puedas sentir el apoyo de tus huesos cómodamente y aprovechar dichos apoyos como empujes para el movimiento. Lo ideal, y más accesible, es una alfombra con una tela de algodón sobre ella o una esterilla de monte con una manta de viaje sobre la misma.



Tips para disfrutar al
100% de las clases

MUÉVETE DESPACIO Y SUAVE

Haz los movimientos lenta y cómodamente, para dar al cerebro la oportunidad de darse cuenta de todo lo que ocurre en el cuerpo mientras te mueves. Cuanto más lentamente te muevas mayor será tu percepción. Enfoca la atención en las sensaciones internas y permite que éstas te guíen. Si el movimiento se torna mecánico y pierdes la atención: para, respira y comienza de nuevo sintiendo “cómo haces lo que haces”.

MUÉVETE SIN ESFUERZO

No fuerces ningún movimiento. Es mejor sentir que estas haciendo “poco” que arriesgarte a hacer demasiado y perjudicarte. La fuerza que no se transforma en movimiento genera calor dentro del sistema provocando daños en articulaciones, músculos y ligamentos.

Recuerda: si quieres desatar un nudo, debes observar la cuerda con cuidado y luego, suavemente desenredarla. Estirarla sólo logrará apretar el nudo. Es como un juego de ingenio…

Para entender el movimiento debes sentir, no esforzarte. Suelta todo esfuerzo y permite que tu inteligencia sensorial te muestre como encontrar el ritmo y el movimiento más adecuado para ti. No lo olvides: “Menos en más“.

SIENTE EL PLACER Y LA FACILIDAD

Todo aprendizaje debe ser placentero y fácil. Si es de otra manera raramente la práctica se convertirá en habitual. No te fuerces a practicar y mejorar. Haz del aprendizaje un juego, diviértete interiormente, explora con el movimiento sin pretender llegar a ningún lugar “correcto”, sin juicio, sin expectativa y… ¡Te sorprenderás de los cambios!

SI SIENTES DOLOR, PARA E IMAGINA 

Aprender a través del dolor, el esfuerzo y el sufrimiento es una patrón del viejo paradigma. Si sientes dolor, haz los movimientos más pequeños, reduce el rango del movimiento al máximo posible y si aún así te duele imagina el movimiento con la mayor precisión que puedas. Esta demostrado que nuestro cerebro integra la información generada a través de la imaginación. Recuerda: “El dolor es una llamada de atención para cambiar de dirección“.

DESCANSA SIEMPRE QUE LO NECESITES

Parar es importante para integrar cambios, para evitar que los movimientos  se vuelvan mecánicos y, también, para descansar si  has caído en el habitual patrón del esfuerzo.

ORIENTA LA ATENCIÓN AL PROCESO, NO AL OBJETIVO

Muévete sin urgencia por llegar al éxito, lleva la atención al proceso, al ir logrando…. Es entonces cuando el proceso de aprendizaje es más fácil, tranquilo y rápido. Además, un deseo demasiado intenso de alcanzar la meta a menudo provoca tensión interna.

SÉ CURIOSO Y POSITIVO

Sé persistente y positivo para un cambio verdadero y perdurable. Mantente curioso y abierto como un niño. La curiosidad es el ingrediente principal para mantener cualquier aprendizaje a lo largo del tiempo.


“Las personas de talento crecen cuando toman conciencia de sí mismas en la acción.” 

M. Feldenkrais