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El Homúnculo: Estimulando el Cerebro a Través del Movimiento Consciente

El concepto del homúnculo tiene una profunda conexión con la forma en que nuestro cerebro organiza y controla las diferentes partes del cuerpo. Se trata de una representación visual de cómo las áreas del cerebro se dedican a controlar cada parte de nuestro cuerpo, lo que nos permite percibir y ejecutar movimientos. A través del entendimiento del homúnculo y la estimulación de las áreas cerebrales relacionadas con el control motor y la percepción, podemos mejorar nuestra funcionalidad física y mental. Pero, ¿cómo podemos estimular estas áreas del cerebro? La respuesta está en el movimiento consciente.

¿Qué es el Homúnculo?
El homúnculo es un mapa del cuerpo humano dentro del cerebro, específicamente en las áreas de la corteza somatosensorial y motora. Cada parte de nuestro cuerpo está representada en el cerebro, de acuerdo con su nivel de control y percepción. Por ejemplo, las manos y los labios tienen una representación más grande en el cerebro debido a su gran sensibilidad y destreza en el control motor fino. En contraste, áreas como el abdomen tienen una representación menor.
Este mapa cerebral no solo refleja cómo se controla el cuerpo, sino también cómo se percibe. Las áreas somatosensoriales del cerebro son responsables de la sensación táctil, mientras que las áreas motoras se encargan de los movimientos. Ambos mapas se pueden estimular de manera efectiva a través del movimiento, lo que no solo mejora la coordinación y agilidad del cuerpo, sino que también fomenta la plasticidad cerebral.
El Movimiento y la Estimulación Cerebral
El cerebro tiene una capacidad sorprendente para reorganizarse a lo largo de la vida, un fenómeno conocido como plasticidad cerebral. Esta capacidad es especialmente útil cuando se trata de aprender nuevas habilidades, recuperar funciones motoras tras una lesión o incluso mejorar el bienestar general a través del movimiento. 
A través de movimientos específicos y conscientes, podemos estimular diferentes áreas del cerebro que controlan tanto la percepción sensorial como el control motor. Cuando realizamos un movimiento, estamos activando conexiones neuronales en distintas zonas del cerebro, lo que permite que se establezcan y refuercen nuevas rutas neuronales. Cuanto más específico, preciso y consciente sea el movimiento, más áreas del cerebro se activan, promoviendo una mayor plasticidad.
Estimulando el Cerebro con Movimiento Consciente
El movimiento consciente implica la atención plena y la comprensión sobre cómo se ejecuta cada movimiento. No se trata de un movimiento automático o sin pensamiento, sino de un proceso en el que cada acción es ejecutada con plena conciencia del cuerpo y su interacción con el entorno. Este tipo de movimiento activa áreas más amplias del cerebro, no solo aquellas relacionadas con la motricidad, sino también con la percepción, la memoria y la toma de decisiones.
La Estimulación de Diferentes Áreas del Cerebro a Través del Movimiento
1. Corteza Motora: Controla la ejecución de los movimientos. Al realizar movimientos de gran precisión, como levantar pesas o realizar ejercicios de coordinación, estamos estimulando las neuronas de la corteza motora, mejorando la eficiencia del movimiento y desarrollando la fuerza muscular.
2. Corteza Somatosensorial: Relacionada con la percepción táctil. Los ejercicios que involucren contacto con superficies (por ejemplo, caminar descalzo o realizar estiramientos profundos) estimulan esta área, ayudando a mejorar la sensibilidad y el control sobre los movimientos.
3. Cerebelo: Responsable de la coordinación y el equilibrio. Realizar movimientos que desafíen nuestro equilibrio, como los ejercicios de posturas estáticas o de movimientos lentos y controlados, estimula el cerebelo, lo que mejora la estabilidad y la conexión entre el cuerpo y el cerebro.
4. Sistema Límbico: Está relacionado con las emociones y el bienestar. Cuando realizamos movimientos fluidos y conscientes, el cerebro también libera neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, que están asociados con el bienestar emocional, reduciendo el estrés y la ansiedad.
5. Hipocampo: Implicado en la memoria y el aprendizaje. Los movimientos complejos que requieren coordinación y concentración, como los ejercicios que combinan distintos patrones de movimiento, estimulan el hipocampo, mejorando la capacidad de aprender nuevas habilidades motrices y también la memoria.
El Impacto de la Conciencia Corporal en la Función Cerebral
El movimiento consciente también tiene un impacto significativo en nuestra conciencia corporal. Cuando somos conscientes de cómo nos movemos, de cómo sentimos cada parte de nuestro cuerpo al ejecutarlo, nuestro cerebro se conecta más profundamente con las sensaciones físicas, lo que refuerza los mapas cerebrales de la corteza somatosensorial y motora.
Con la práctica de movimientos suaves y precisos, podemos mejorar la propriocepción, que es nuestra capacidad para percibir la posición y el movimiento de nuestro cuerpo en el espacio. Esto no solo mejora nuestra coordinación, sino que también aumenta la conexión entre las distintas áreas del cerebro, promoviendo un sentido más claro y detallado de la relación entre el cuerpo y el cerebro.

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Beneficios del Movimiento Consciente para la Salud Cerebral y Corporal
1. Aumento de la plasticidad cerebral: Los movimientos conscientes promueven la creación de nuevas conexiones neuronales, mejorando la adaptación del cerebro y la recuperación de funciones.
2. Mejora de la coordinación: Al activar diferentes áreas del cerebro responsables del control motor y la percepción, el movimiento consciente mejora la capacidad de realizar tareas complejas y mejora el rendimiento físico general.
3. Reducción del dolor y la tensión: La consciencia corporal y el movimiento fluido ayudan a liberar tensiones musculares y reducen el dolor crónico, mejorando la calidad de vida.
4. Prevención de lesiones: El movimiento consciente mejora la alineación postural y la conciencia del cuerpo, lo que reduce el riesgo de lesiones al movernos de manera más eficiente.
5. Bienestar emocional: La estimulación de las áreas cerebrales relacionadas con el bienestar, como el sistema límbico, a través del movimiento consciente, favorece una sensación de relajación y equilibrio emocional.

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El homúnculo nos recuerda que el cerebro y el cuerpo están profundamente conectados y que, a través del movimiento consciente, podemos mejorar la función cerebral y física. Al practicar movimientos con atención y precisión, estimulamos diversas áreas del cerebro, promoviendo la plasticidad cerebral, mejorando la coordinación, reduciendo el estrés y favoreciendo el bienestar general. Incorporar el movimiento consciente en nuestra rutina diaria es una herramienta poderosa para mantener tanto el cuerpo como la mente en óptimas condiciones.
Incorporar métodos como Feldenkrais en nuestra rutina de ejercicio no solo mejora el control motor, sino que también nos permite acceder a un estado de bienestar profundo, mejorando nuestra calidad de vida y manteniendo un cerebro y cuerpo activos y saludables a lo largo del tiempo.
¿Te animas a probar una clase? Escríbeme y te doy opciones.

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La Importancia de la Hipertrofia Muscular en Mujeres Adultas: Salud, Fortalezas y Prevención

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En las últimas décadas, el interés por la actividad física y la salud de las mujeres ha crecido considerablemente, y uno de los enfoques más relevantes dentro de este ámbito es la hipertrofia muscular. Tradicionalmente, el ejercicio de fuerza ha sido asociado con hombres, pero en los últimos años se ha hecho evidente que las mujeres también deben incorporar el desarrollo muscular a su rutina. La hipertrofia muscular, es decir, el aumento del tamaño de los músculos a través del entrenamiento de resistencia, ofrece una serie de beneficios vitales durante la vida adulta femenina, que no solo mejoran la salud física, sino que también contribuyen al bienestar mental y a la prevención de enfermedades crónicas.

¿Por qué es importante la hipertrofia muscular para las mujeres?

1. Mejora la composición corporal 

El desarrollo muscular permite una mayor quema de calorías en reposo. A medida que las mujeres ganan músculo, su metabolismo se acelera, lo que facilita el control de peso a largo plazo. Aumentar la masa muscular también ayuda a reducir el porcentaje de grasa corporal, lo que favorece una composición corporal más saludable y estética.

2. Prevención de enfermedades crónicas

El entrenamiento de resistencia, que es clave para lograr la hipertrofia muscular, se asocia con la prevención de enfermedades como la osteoporosis, diabetes tipo 2, y enfermedades cardiovasculares. A través de la mejora de la densidad ósea y la regulación de los niveles de glucosa en sangre, las mujeres adultas pueden reducir significativamente el riesgo de desarrollar estas condiciones a medida que envejecen.

3. Fortalecimiento de los huesos

A lo largo de la vida, las mujeres enfrentan una mayor predisposición a la pérdida de masa ósea, especialmente después de la menopausia. La hipertrofia muscular, especialmente mediante el levantamiento de pesas o ejercicios de resistencia, ayuda a fortalecer los huesos, previniendo la osteopenia y la osteoporosis. El estrés mecánico aplicado a los huesos durante el levantamiento de pesas estimula la producción de tejido óseo, reduciendo el riesgo de fracturas.

4. Mejora de la salud mental y emocional

El ejercicio regular, incluyendo el trabajo de fuerza, ha demostrado tener efectos positivos en la salud mental. A través del aumento de endorfinas y la mejora de la autoestima, las mujeres que se comprometen con el entrenamiento de fuerza suelen reportar menos niveles de ansiedad, estrés y depresión. Además, el simple hecho de alcanzar objetivos físicos en el gimnasio o durante los entrenamientos crea un sentido de logro que refuerza la confianza y la motivación.

5. Mejora de la funcionalidad y movilidad

A medida que las mujeres envejecen, mantener la fuerza muscular es crucial para realizar tareas cotidianas, como cargar compras, subir escaleras o cuidar a los niños o a los miembros mayores de la familia. La hipertrofia muscular también ayuda a preservar la movilidad y el equilibrio, lo que reduce el riesgo de caídas y lesiones.

Actividades recomendadas para desarrollar hipertrofia muscular

Para lograr la hipertrofia muscular, es recomendable realizar ejercicios de fuerza que desafíen los músculos de manera progresiva. A continuación, algunas actividades clave:

1. Levantamiento de pesas  

El entrenamiento con pesas es uno de los métodos más efectivos para aumentar la masa muscular. Se pueden trabajar distintos grupos musculares con ejercicios como press de banca, sentadillas, deadlifts (levantamiento de pesas) y curls de bíceps. Es crucial elegir el peso adecuado y que se incrementen gradualmente las cargas para estimular el crecimiento muscular.

2. Entrenamiento en máquinas de resistencia

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Las máquinas de resistencia son una excelente opción para quienes están empezando en el entrenamiento de fuerza. Estas máquinas permiten trabajar músculos específicos de manera controlada y, por lo general, son más fáciles de usar que los ejercicios con pesas libres.

3. Entrenamiento en circuitos 

Los entrenamientos en circuito, que combinan varios ejercicios de fuerza en secuencia, son una excelente forma de trabajar toda la musculatura del cuerpo. Incorporar movimientos compuestos como flexiones, pull-ups (dominadas) o dips (fondos) puede ser muy beneficioso.

4. Entrenamiento con el propio peso corporal

Los ejercicios como las flexiones, las sentadillas, las zancadas o las planchas también son efectivos para mejorar la fuerza y desarrollar músculo. Este tipo de actividad es ideal para principiantes o quienes prefieren no usar equipamiento adicional.

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5. Entrenamiento funcional

El entrenamiento funcional se centra en movimientos que mejoran las actividades cotidianas, como empujar, tirar o levantar objetos. Incorporar ejercicios funcionales en la rutina, como los kettlebells o las pesas rusas, puede tener un gran impacto en el desarrollo de la fuerza y la hipertrofia.

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Si bien la hipertrofia muscular ofrece numerosos beneficios, es esencial que las mujeres realicen estas actividades bajo la supervisión de un profesional del ejercicio, como un entrenador personal certificado. La supervisión adecuada garantiza que los ejercicios se realicen con la técnica correcta, lo que reduce el riesgo de lesiones y asegura que los resultados sean los esperados.

Es fundamental comenzar con un plan de entrenamiento personalizado y progresivo, ajustado a las capacidades y objetivos individuales. El entrenador puede ayudar a ajustar las cargas, las repeticiones y las series para que el entrenamiento sea eficaz y seguro.

Además, la nutrición juega un papel clave en el proceso de hipertrofia muscular. Asegurarse de consumir suficiente proteína, carbohidratos y grasas saludables, además de mantenerse bien hidratada, es crucial para optimizar el crecimiento muscular.

Conclusión

El desarrollo de la hipertrofia muscular es esencial para las mujeres adultas que buscan mantener una buena salud física y mental a lo largo de su vida. Incorporar actividades de fuerza, como levantamiento de pesas y entrenamiento en circuito, puede mejorar la composición corporal, la salud ósea, la prevención de enfermedades y el bienestar emocional. Sin embargo, es fundamental realizar estos ejercicios bajo la supervisión de un profesional para maximizar los beneficios y minimizar el riesgo de lesiones. 

¡Nunca es tarde para comenzar a fortalecer el cuerpo y disfrutar de una vida más saludable y activa!

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CONCEJOS PARA MEJORAR TU POSTURA


Los tejidos y músculos se adaptan a las posturas a las que los acostumbramos. Si pasamos la mayor parte del día ante el ordenador, nuestro cuerpo se acomoda a esa postura: a tener los hombros redondeados y encogidos, la cabeza hacia delante, la pelvis rotada y la columna comprimida.

Por otro lado, el cambio en la postura física puede provocar un desequilibrio muscular. Esto puede debilitar grupos musculares concretos, limitar el rango de movimiento e incluso causar dolor o incomodidad al hacer actividades diarias y entrenar.

Aquí te dejo algunas pautas que puedes seguir para mejorar tu postura en el día a día y revertir los aspectos comentados un poco más arriba:

1. Sé consciente de tu postura: Tómate un momento durante el día para verificar cómo estás sentado o de pie. Mantén la espalda erguida, los hombros hacia relajados y busca alinear la cabeza con la pelvis.

2. Fortalece tu core: Realiza ejercicios que fortalezcan los músculos del abdomen y la espalda baja. Un core fuerte ayuda a mantener una buena postura.

3. Ajusta tu espacio de trabajo: Si pasas mucho tiempo en una silla, asegúrate de que tu escritorio y silla estén a la altura adecuada. Tus pies deben estar apoyados en el suelo y tus brazos en un ángulo de 90 grados. Busca darle peso a tus isquiones sobre la silla y evita recaer sobre el coxis.

4. Haz pausas y estiramientos: Si trabajas en una posición estática, levántate y estírate cada 30-60 minutos. Esto ayuda a relajar los músculos y a evitar la tensión.

5. Practica ejercicios de postura: Considera incorporar feldenkrais, espalda sana o pilates en tu rutina. Estas disciplinas se centran en la alineación del cuerpo y pueden ayudarte a desarrollar una mejor conciencia postural. Consúltame aquí sobre opciones de clases a las que te puedes apuntar.

Para esto último te aconsejo añadir a tu rutina los siguientes ejercicios. Cada uno está pensado para una zona diferente del cuerpo, así que, si puedes, intenta hacerlos todos.

La imagen actual no tiene texto alternativo. El nombre del archivo es: tips-p-para-mejorar-la-postura-1.png

5 ejercicios para mejorar la postura

  1. Respiración diafragmática
    Practicar la respiración con el diafragma puede ayudarte a mejorar la postura. Aprender a respirar correctamente desde la zona baja de la caja torácica y el diafragma te ayuda a alinear los hombros con la pelvis de forma automática, y sin forzarte a tirarlos hacia atrás ni arquear la zona lumbar. La dilatación lateral de la parte inferior de la caja torácica eleva ligeramente el pecho, lo que hace que puedas sentarte en una posición más recta y relajada. Centrarse en respirar por la nariz también hace que el sistema nervioso entre en un estado parasimpático, también conocido como el estado de descanso y relajación, el cual provoca una sensación de tranquilidad.

    Cómo se hace:
    Respira hondo y lentamente por la nariz durante 2 minutos mientras relajas los hombros.
    Algunas personas sufren el llamado síndrome del cuello tecnológico, también conocido como la postura de la cabeza adelantada, resultado de mirar pantallas durante largos periodos. Relaja el cuello para reducir la tensión en esa zona.
    La clave de este ejercicio es sentir cómo la caja torácica se expande mientras inspiras.

  2. Rotación de la caja torácica en posición sentada
    Este ejercicio es otra forma eficaz de mejorar la postura.
    Mejorar la rotación torácica favorece directamente la extensión de la parte superior de la espalda. Añade que cuando mejoras estos dos movimientos, reduces la postura encorvada y redondeada provocada por estar todo el día trabajando en un escritorio. Además, te ayudan a sentarte con el cuerpo recto de manera natural solo con hacer un movimiento sutil. Es un ejercicio importante en el que la rotación se combina con la extensión torácica para revertir la tendencia de la columna a irse hacia adelante.

    Cómo se hace:
    Siéntate con la espalda recta en una silla o en el suelo con las piernas cruzadas.
    Rota la parte superior de la espalda sin arquear la columna mientras estiras el brazo derecho hacia el lado izquierdo del cuerpo. No debe resultarte incómodo. Mantenlo en horizontal y en paralelo al suelo al tiempo que miras hacia atrás. El otro brazo debe permanecer apoyado sobre tu regazo.
    Cambia de lado lentamente, inspira mientras rotas y espira al pasar al otro lado.

  3. Movimiento de camarero
    El movimiento de camarero es uno de los mejores ejercicios para la postura, ya que ayuda a estirar el pecho y movilizar los músculos de los hombros mientras entrenas los de la parte superior de la espalda, como los dorsales anchos, los romboides y el trapecio medio e inferior. Todo esto ayuda a que adoptes una postura más erguida.
    Mientras mueves los codos hacia atrás, los músculos pectorales se estiran y alargan. La tensión de los músculos del pecho es uno de los factores que contribuyen a que los hombros se encorven. 
    Además, puedes hacer este ejercicio de pie p en posición sentada, por la que es ideal mientras estás trabajando.

    Cómo se hace:
    Empieza con los brazos estirados hacia delante, manteniendo las palmas de las manos hacia arriba. 
    – Ahora, dobla los codos hacia abajo en paralelo al torso hasta que los brazos formen un ángulo de 90 grados.
    – Abre los brazos para alejar una mano de otra, sin desdoblar los codos ni distanciarlos del torso.
    – Mantén esa postura de 2 a 5 segundos
    – Repite durante 60 segundos

    ¿No notas nada? Imagínate que sostienes un lápiz con los omóplatos y saca el pecho hacia delante mientras mantienes la postura. Tomasso también aconseja hacer este ejercicio sujetando una banda de resistencia ligera con las manos para aumentar la dificultad según progreses. Para ello, coge la banda de resistencia por los extremos y separa y junta las manos varias veces.

  4. Postura de la paloma en posición sentada
    Además de hacer ejercicios de postura para trabajar el tren superior, como los hombros y la columna torácica, Tomasso destaca que es importante centrarse también en el tren inferior, sobre todo en las caderas, para lograr una mejor postura. Con la postura de paloma se estiran los músculos de la cadera y la zona lumbar, que se tensan de pasar mucho tiempo en una silla durante toda la jornada laboral.
    Este estiramiento puede minimizar cualquier desequilibrio del cuerpo, por ejemplo, si tiendes a cruzar las piernas o a inclinar la cadera hacia un lado.
    Este hábito podría producir un ligero desequilibrio que hiciera que la cadera se inclinara hacia arriba o abajo, dependiendo de la pierna que suelas cruzar. Estirar el lado opuesto de la cadera con la postura de paloma puede ayudarte a recuperar ese equilibrio.

    Cómo se hace:
    – Siéntate en una silla. Pisa el suelo con el pie izquierdo y levanta el derecho de forma que el tobillo quede apoyado en la rodilla izquierda.
    – Inclina el torso hacia delante tanto como puedas, en dirección a la espinilla.
    – Mantén la postura de 3 a 5 segundos.
    – Haz lo mismo con el otro lado.

    Deberías notar algo de alivio en el glúteo contrario y en la zona lumbar.

  5. Muévete con frecuencia
    Moverte con mayor regularidad resulta efectivo a la hora de entrenar los tejidos de la espalda. En general, moverte más durante el día puede prevenir la tensión muscular y favorecer la circulación sanguínea.
    Igual que te tomas un café para ayudarte a arrancar cada día, las sesiones cortas pero frecuentes de movilidad también te aportan energía y te ayudan a concentrarte.
    Lo ideal sería hacer una cada hora, sobre todo si trabajas frente al ordenador. Permanecer en una silla durante mucho rato puede debilitar los músculos de la cadera y afectar negativamente a tu postura.
    Durante estas pausas de movilidad, prueba a hacer uno o dos ejercicios posturales de los que te hemos recomendado antes, da un paseo corto a un ritmo rápido o sube y baja las escaleras.
Aquí te dejo un video para que puedas ver cada uno de los ejercicios