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El método Feldenkrais y las posturas de estrés

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Según varios hallazgos, parece que la mayor causa de estrés es la incoherencia, el conflicto que tenemos con nosotros mismos en relación a lo que nos rodea.

Según el Método Feldenkrais, el desafío para remediar los trastornos relacionados con el estrés es coordinar los movimientos del cuerpo, pero también la motoridad del pensamiento, los sentimientos, la sensibilidad, el mundo exterior. Todo esto nos ayuda a cambiar las sensaciones hacia el centro de nuestras observaciones, con el fin de reorganizarnos en su conjunto.

Explorando el campo de posibles acciones

El Método Feldenkrais te invita a recuperar tus propias sensaciones para eliminar las tensiones acumuladas que no son recomendables de tener en situaciones del día a día. Esto se consigue a través de movimientos suaves y organizados, en procesos exploratorios y lúdicos.
A menudo la tensión muscular es el reflejo de nuestros miedos y traumas, son el reflejo de nuestras emociones. Cuando cae la tensión muscular inadecuada, las emociones parasitarias que las acompañan también se disipan, e incluso sin nuestro conocimiento. El método se basa en las posibilidades esqueléticas y conjuntas en el campo de la gravedad, siendo considerados músculos auxiliares al movimiento y teniendo que adaptarse y modelarse según la acción planificada o realizada.
Estas sesiones ayudan a desarrollar un vocabulario sensorial y motor, enriquecen y expanden como corresponde sus posibilidades de acción y adquieren nuevas opciones.

Beneficios del método en casos de estrés

Contra el estrés, este método nos enseña a elaborar opciones y por lo tanto a recuperar la posibilidad de elegir.
Una lección práctica nos permitirá identificar nuestras posturas o funciones generadoras de estrés, aprender a anticiparlas y remediarlas.
Las tensiones que mantenemos se han asentado por un tiempo, a veces vivimos con ellas por muchos años, de manera similar a veces se tarda un periodo de tiempo, más o menos largo dependiendo del grado de resistencia, para mitigarlas o evacuarlas.
Este es un método que no solo permite detectar y arreglar problemas, sino que también estimula nuestras habilidades de recuperación despertando la extrema plasticidad del sistema nervioso.

Mejorando gracias a la conciencia

Así que mediante pequeños movimientos respetuosos de la persona y observando cómo hacerlos, gradualmente logramos reducir las tensiones musculares innecesarias, a menudo residuales, o habitualmente instaladas. Desde allí se pueden restaurar los patrones de comodidad y bienestar para la acción.
Después de una sesión de grupo, la persona se siente mejor, relajada, pero esto se celebra como un beneficio secundario y no como un objetivo a alcanzar.
El objetivo de estas sesiones es aprender a inventar desde el autoconocimiento, el propio patrón corporal y la experiencia, lo que permitirá a todos deshacerse de sus dificultades y dolores de forma independiente.
El desarrollo y mantenimiento sensorial, motor y cinestésico son de beneficio para todos aquellos que practican disciplinas artísticas, deportivas, sedentarias después de traumas, pero en general a cualquiera que quiera vivir mejor.

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